Los colores que marcan tendencia.
- thatstudiodesign
- 26 jun
- 3 Min. de lectura
Después de un largo reinado de tonos claros, beige y neutros, este 2025 llega con una nueva paleta cromática que respira carácter y emoción. Los colores se vuelven más intensos, valientes y profundos, conectándonos con la naturaleza y llenando los espacios de calidez y sofisticación. Una invitación a jugar con contrastes, superponer capas y dar vida a texturas que transforman cualquier ambiente.
Verde oliva
El verde se impone como uno de los protagonistas absolutos. Este color nos recuerda al exterior, al bosque, a la naturaleza viva. Su presencia en los interiores aporta serenidad, frescura y una sensación de conexión con el entorno natural.
El verde también invita a experimentar con diferentes intensidades: los tonos más suaves crean atmósferas tranquilas y minimalistas, mientras que los verdes más profundos dan personalidad y fuerza a cualquier estancia. Ideal para paredes, mobiliario o detalles decorativos, el verde es, sin duda, una apuesta segura para quien busca renovar su espacio con estilo e intención.
Terracota, marrones y Mocha Mousse
El Mocha Mousse ha sido elegido color del año, y no es casualidad. Nos adentramos en una gama cálida, terrosa y elegante que transmite estabilidad, confort y sofisticación. Esta tonalidad, a medio camino entre el chocolate suave y el café con leche, refleja una clara tendencia hacia interiores más acogedores y naturales.
Los marrones vuelven con fuerza en forma de maderas, paredes, textiles y complementos, recuperando el protagonismo que habían cedido a tonos más neutros en temporadas pasadas.
En esta misma línea, el terracota se consolida como otro de los colores clave del año: cálido, orgánico y con mucha personalidad. Evoca la tierra cocida, el desierto, las raíces mediterráneas, y aporta una energía vibrante pero equilibrada a los espacios. Incorporar estos colores en casa es una manera sencilla de sumar profundidad y calidez al espacio, especialmente cuando se combina con texturas como el terciopelo, la lana o el cuero.
Rojo cereza y rosa blush
Los colores intensos y con carácter ganan protagonismo este año, y entre ellos destacan tonalidades que evocan emoción y refinamiento. Por un lado, los tonos cereza y granate aportan un toque de profundidad y sofisticación, ideales para espacios que buscan transmitir calidez y elegancia sin perder personalidad.
Por otro lado, el rosa blush, suave, empolvado y ligeramente empático, se impone como una alternativa delicada pero con mucha fuerza visual. Este color añade un aire romántico, cálido y actual, ideal para crear ambientes serenos y acogedores, pero también para aportar contraste.
La combinación de estos dos extremos —la intensidad de los tonos cereza y la suavidad del rosa blush— permite jugar con contrastes ricos y equilibrados, creando espacios con profundidad, carácter y un punto de sofisticación contemporánea.
Greige y taupe
Sustituyendo el beige y el blanco roto, aparecen estos neutros más complejos y sofisticados que redefinen la manera en que entendemos los tonos base en interiorismo. El greige y el taupe, dos tonalidades híbridas entre el gris y el beige, ofrecen una alternativa más rica y matizada que aporta profundidad sin renunciar a la calma y la elegancia.
Estas gamas permiten crear ambientes serenos y equilibrados, pero con un punto de distinción que los diferencia de los neutros más tradicionales. El greige, con un tono más frío y refinado, es ideal para espacios mediterráneos y minimalistas, mientras que el taupe, más cálido y envolvente, encaja perfectamente en interiores acogedores de estilo Japandi o slow living.
Además, funcionan como telón de fondo ideal para cualquier paleta cromática y pueden combinarse tanto en paredes como en mobiliario, textiles o pavimentos. El greige y el taupe aportan una sofisticación sutil que hace que cualquier espacio respire equilibrio y estilo.
Azul cielo y amarillo pálido
Los azules vuelven a ganar protagonismo en 2025, pero lo hacen con una nueva actitud. Dejan atrás los tonos pastel más convencionales para presentarse en versiones más intensas, grisáceas o ligeramente empolvadas, llenas de matices y profundidad. Estos azules aportan una sensación de frescura y equilibrio, ideales para suavizar espacios muy cálidos o para combinar con colores amarillos, ya sean pálidos o más saturados, creando paletas armoniosas y sofisticadas.
Dentro de esta gama renovada, el azul cielo destaca con fuerza. Con su tono ligero, sereno y aireado, se convierte en una apuesta segura para interiores que quieren añadir color suave. Es perfecto para aportar luminosidad y suavidad a los espacios, y funciona especialmente bien como contrapunto de colores más intensos, como el amarillo o el granate, aportando un equilibrio visual muy elegante.


































Comentarios